domingo, 6 de diciembre de 2009

Lista de Regalos

Hola de nuevo a mis lectores. Hacía mucho que no posteaba nada en mi blog porque estuve muy ocupado co la escuela y el proyecto final del semestre; pero durante éstas vacaciones voy a tratar de arreglar eso. Además uno de mis propósitos de año nuevo es escribir por lo menos una vez a la semana...ya sé ya sé, fué lo mismo que dije el año pasado, pero ésta vez trataré de cumplirlo.

Bueo, en éste post no voy a seguir con pedazos de mi vida, "¿porqué?" se preguntarán, y la respuesta es "Mi editora". Le prometí que iba a escribir una lista de regalos que me gustaría recibir en navidad y, no me caerá mal si alguien me regalara algo de eso.

Bueno, aquí está la lista:

  • Películas (de preferencia dobladas al español y no me pongo rudo si ' son o no originales) Aquí algunas ideas: Tirador, Piratas del Caribe (las 3, o sólo alguna), Hombres de Negro 1 y 2, Casino, La Estafa Maestra, Ocean 11, 12, 13 (La Gran Estava, La Nueva Gran Estafa, Ahora son Trece), Gangster Americano, Por La Libre, Al Diablo Con El Diablo, Todo Sucede en Elizabeth Town, La Ventana Secreta, Hitch, Soy Leyenda, Yo Robot, Hancock, El Efecto Mariposa, El Código Da Vinci, Ángeles y Demonios, Deja Vu, Terminator II, alguna película de gangster o de ladrones.
  • Discos de música electrónica (el nuevo de Infected Mushroom se llama Legend of the Black Shmawama).
  • Memoria USB.
  • Perfumes (me gusta el Tommy, Dolce Gavanna o Vegas Playboy)
  • Chamarras o suéteres (negro o blanco)
  • Playeras, de preferencia sin estampado alguno (cualquier color excepto verde, café o naranja)
  • Mouse inalámbrico de Bluetooth.
  • Series de Televisión, obviamente en español (Bones, Dr. House, La Ley y el Orden, La Ley y el Orden UVE)
  • Una botella de Johnnie Walker (etiqueta roja, negra, verde, dorada o azúl)
  • Una botella de Smirnff de manzana verde.
  • Una botella de Buchanan´s o Chivas Regal (12 o 18, no me pongo muy exigente)
  • Un flip-top de Camel amarillo.
  • Un zippo.
  • Encendeores comunes (esque se me pierden muy seguido jaja)
  • Un beso.
  • Un abrazo.
  • Un juego de cartas para poker, de plástico y con números grandes.
  • Otro abrazo y otro beso.

Bueno, tal y como se lo prometí a mi editora, aquí está la lista de regalos navideños que también podrín aplicar para el día de mi cumpleaños.

En realidad no espero que me regalen nada. Me bastaría con una llamada o un mensaje de feliz navidad, o beber un trago con alguno de mis seres queridos.

No sé si los vea ese día, pero les deseo lo mejor en éste final de año. Deseo que sus sueños se vuelvan realidad y si no ha sido así, háganlos realidad, todo depende de nosotros. Y les deseo que sean tan felices como lo soy yo.

¡FELIZ NAVIDAD!

Atte: El Halio.

miércoles, 3 de junio de 2009

Faldas en Secundaria

Hoy tengo unas inusuales ganas de escribir, así que contaré un poco de lo que pasó en mi vida durante esos 5 años.
Como ya saben, estudiaba en el Valladolid Secundaria y como ya mencioné, mi novia de sexto de primaria y yo terminamos en segundo año de secundaria. Así que me dediqué a estudiar y a pasar tiempo con mis amigos, conocer niñas, ya saben, todo lo que hace cualquier niño de 13 años.
En ese tiempo conocí a la que sería mi segunda novia…ahm, la llamaremos “June” para que mi editora no me llame la atención…en fin June era una niña muy bonita, una de las más bonitas de la escuela (hoy en día ya no es lo que era antes, o será quizá que comparándola con mi novia está muy abajo…es que si les platicara de mi novia…sólo diré que soy muy feliz y que a su lado no necesito nada. Si estás leyendo esto amor, ¡TE AMO!...).
Bueno, June y yo nos conocimos realmente poco y empezamos a andar de la nada. Nunca se me va a olvidar como fue, porque fue algo gracioso. De la noche a la mañana me decidí (obviamente tras saber que yo le gustaba) y un sábado fui a su casa con mi primo y Mau, pero antes de ir a su casa pasamos por un Súper 10 que era de un amigo. Le platicamos a dónde íbamos y que iba a hacer y él me dijo “…que chido cabrón, ven, tómate un trago y después vas…”. Yo accedí (cabe mencionar que en ese momento de mi vida yo no tomaba casi nada y cualquier cantidad de alcohol por mínima que fuera hacía efecto en mí). …creo que otra vez estoy haciendo la historia muy larga…llegué a su casa, y le pedí que fuera mi novia, y ella dijo que lo pensaría, pero yo le dije que no, que era sí o no pero en ese momento, y ella dijo sí.
Duramos 3 meses, de los cuales la veía todos los días en la escuela y muy poco los fines de semana porque sus papás eran demasiado estrictos con las salidas y esas cosas.
Después de ella, anduve con “ailarO”, una niña rara porque tenía amigos hasta 10 años más grandes que ella; fácil y no.
Andar con ella fue un tanto complicado porque “el Maza” moría por ella, pero ella por él no. Yo había oído que a mi amigo le gustaba una niña de la escuela, que estaba muy bonita con un cuerpo escultural, en fin, toda la sarta de babosadas que alguien dice cuando está enamorado de alguien. Cuando yo la conocí, no se me hizo ni la mitad de bonita de lo que mi amigo decía, pero empecé a tratarla y nos llevamos muy bien. Yo nunca pensé en ella como otra cosa que no fuera la niña con la que quiere mi amigo o algo parecido. Pero, creo que yo le gustaba y, según yo, empezó a coquetearme. Juro que yo hablaba con ella para hacer que anduviera con mi amigo, pero en algún momento, empecé a verla como algo más. Le pedí permiso a mi amigo después de hablar con ella y preguntarle si iba a andar con él o no…ella me dijo algo como que ella no hablaba conmigo para dejarse convencer de andar con él, sino que lo hacía porque quería andar conmigo. Fue algo difícil porque mi amigo no lo tomó de una manera muy positiva que digamos y nos dejamos de hablar durante casi un año.
Después de que las cosas se enfriaran entre ailarO y yo, terminamos. Y ahí es donde aparece “Tontin” en mi vida. Ella es la mujer por la que nos agarramos a golpes (para esto, nadie ganó, nos golpeamos tres o cuatro veces y se acabó la pelea).
Luego, por influencias de Marissa, regresé con ´June y fuimos muy felices lo que quedaba de secundaria y parte de la preparatoria.
En tercer año de secundaria, Jimmy-James regresó a Morelia, entró al Valladolid y casualmente nos tocó en el mismo salón. Gracias a él volví a hablarme con el Maza.
Por esas fechas, mi primo andaba tras una niña de nombre raro, pero yo le voy a decir “Artemisa”. Artemisa era una niña muy buena onda, fue muy buena amiga mía y mi primo estaba loco por ella, pero, cuando llegó Jimmy-James, Artemisa se vio más interesada por él que por mi primo y empezaron a andar (Artemisa y Jimmy-James). Lo cual nos dejaba en dos grupos: mi primo y el Maza y Jimmy y yo. Separados por niñas. Problema que se solucionó un par de meses después.
Jimmy y Artemisa duraron muchos años, bueno tal vez no fueron tantos, pero uno 3 ó 4.
June y yo terminamos por alguna razón que no puedo recordar en éste momento, pero estoy seguro que no fue por mujeriego…o al menos eso espero…

martes, 2 de junio de 2009

Esposo

Después de terminar la primaria en el Instituto Valladolid, entré al Instituto Valladolid Secundaria (se suponía que era una de las mejores escuelas de la ciudad, mucha moral, religión y valores…yo no estoy muy seguro de ello). Ahí conocí a mucha gente, hice buenos amigos y amigas, con algunos de ellos sigo teniendo contacto, otros…no lo sé.
En fin, a dos personas vale la pena mencionar: “El Tontin” y “Marissa” (a la cual no le gusta que le llamen de ese modo, pero mi editora me recomendó no usar nombres en el blog). “Tontin” como yo lo llamo en ocasiones, es un amigo muy querido, mujeriego, bonachón, no toma mucho (creo que puede embriagarse con 5 tragos), fuma como desesperado, y, un día tuve una pelea a golpes con él por culpa de una mujer (que raro ¿no?). Después de eso, entendimos que no tenía caso pelear por las mujeres, porque al final ellas son las que deciden con quien se van a quedar.
Marissa por otro lado, fue mi mejor amiga por 3 años, estuvo en mi salón los tres años de secundaria. Es una niña que es más niño que yo, o al menos en ese momento lo era. Hoy día, sigo viéndola tres o cuatro veces al año, para fechas importantes como cumpleaños o navidad, de ahí en fuera, somos como dos desconocidos a los que la vida los juntó un momento y después…ya no.
El primer año de secundaria, mi madre se casó y nos cambiamos de nuestra casa a un departamento para “los tres”. Para ser honesto, creo que nunca hubo un momento en el que me sintiera en mi casa; para mí, yo era un invitado en casa de mi mamá y su esposo, pero el hecho de ver a mi madre tan feliz bastaba para que yo fuera feliz y no dijera una palabra al respecto.
Fueron dos años de vivir “conmigo”. Déjenme tratar de explicar esto:
Mi rutina de lunes a viernes era: ir a la escuela, regresar a casa, comer (en ocasiones con mi mamá y otras con ella y su esposo), encerrarme en mi habitación a hacer tarea, ver televisión, jugar algún video-juego quizá, cenar, bañarme y acostarme a dormir. Todas las tardes salían a tomar café, lo que me daba tiempo suficiente para ver a mis amigos, novias, etc.
Los fines de semana nos juntábamos en Cinépolis a hacer tonterías (casi nunca para entrar a ver una película). Algunas veces, si me “daban” permiso podía irme a dormir a casa de algún amigo, pero por alguna extraña razón a mi mamá le metieron la estúpida idea de “…porqué ir a dormir a otro lado si aquí está su casa, su cama, su cuarto…bla bla bla”.
Éste señor le metió muchas ideas en la cabeza a mi mamá y, aunque nos cueste aceptarlo, cambió mucho nuestra manera de ser y de pensar (en algunos aspectos para bien, y en otros muchos para mal).
En ese momento mi familia estaba dividida en dos: aquellos a los que no les parecía que mi madre se hubiera casado y aquellos que no opinaban (me gustaría saber que pensaban ellos). Pero, con la primera parte, llegué a tener enojos, molestias, disgustos más bien, porque en repetidas ocasiones hablaban de mi mi madre como si yo no estuviera presente, cosa que hacía que yo me pusiera verde del coraje y les contestara (con un tono bastante grosero en la mayoría de los casos) que por favor no se expresaran así de mi mamá porque yo estaba ahí, que si querían decir algo de ella se lo dijeran de frente o que esperaran a que yo no estuviera presente, o, que porqué no mejor se alegraban porque ella estaba feliz ¿no se supone que la quieres tanto?. Fue una etapa muy difícil de mi vida, porque no encontraba apoyo en ningún lado, ni en casa ni con la familia.
Después de esos dos años, decidieron (mamá y esposo) separarse por un tiempo porque las cosas no iban del todo bien, empezaron a discutir por cualquier cosa.
Un par de meses después, decidieron hablar para “arreglar” las cosas. Y sí, él volvió a casa. Sólo que ésta vez no aportaba nada para pagar la renta, luz, agua, teléfono. Compraba un par de cosas básicas, las cuales no podíamos tomar. Esto fue algo que no le pareció a mi madre (ni a ninguna persona en su posición, creo yo) y le pidió que se fuera, que se alejara de nosotros porque simplemente no lo necesitábamos; no necesitábamos de su dinero, ni de su presencia, ni de nada.
Algo que quiero mencionar aquí, es que mi mamá es para mí un modelo de mujer, porque me ha sacado adelante sin ayuda de nadie (quizá le ayudaron dándole trabajo, pero nadie le ha regalado nada, y todo lo que hemos logrado, ha sido gracias a ella. Pienso dedicarle un pos a mi madre santa más adelante, o quizá el próximo).
Medio año, tal vez un poco más, la buscó (seguían casados aunque en repetidas ocasiones le dije que se divorciara ya, pero al parecer le daba flojera, desidia o, lo seguía queriendo). Mi madre, aún no entiendo porqué, aceptó verlo en mi casa. En ese momento de la vida yo patinaba (en tabla, patineta o skateboard) por lo que casi toda la tarde estaba fuera de casa. Cuando llegué a mi casa y vi al imbécil éste sentado cómodamente en mi sala, junto a mi mamá, platicando…es muy difícil explicar lo que sentí, porque ella juraba que jamás regresaría con él, antes de que se fuera yo vi a mi madre llorando por estupideces que hacía o decía su esposo, y, después de que él se fuera, era tan feliz, todo el día sonreía. No se si me sentí decepcionado de ella o de creer algo que quizá no era cierto.
Volviendo a lo que estaba…llegué a mi casa, lo vi, pasé de largo hacia mi habitación, tomé algo de dinero, cigarros, encendedor y salí de mi casa, pero antes de salir, vi a mi mamá (dice que mi mirada la asustó) y le dije “se queda él, o me quedo yo”. Tal vez suene dramático, pero juro que en ese momento tenía mucho sentido para mí. Yo no quería viví con él. Eran las 9 ó 10 de la noche y salí corriendo hacia casa de una de mis tías (la cual vive cerca de mi casa si te trasladas en auto, pero si vas caminando son unos 15 minutos).
Cuando llegué a casa de mi tía, me vio asustada porque iba llorando. Yo no sé que habrá imaginado mi pobre tía pero cuando vio que venía sólo, lo supo.
Para no hacer larga la historia, “me la pelé”, éste cabrón regresó a la casa y ésta vez estaba de mantenido, no pagaba ni un peso para nada. Afortunadamente, no duró mucho tiempo. Fueron 3 ó 4 meses antes de que mi mamá se enfadara y lo mandara a volar. Pero no se divorció hasta un año después que JC (su primer novio quien vivía en Venezuela) vino a buscarla. Para esto ya había pasado un año y medio de que su esposo se había ido.

martes, 26 de mayo de 2009

Primaria

Tras la muerte de mi abuelo…no tengo muchos recuerdos de lo que fue de mi vida o de lo que pasaba a mi alrededor, quizá no fue nada importante, o quizá mi cerebro se bloqueó por lo sucedido, o…no lo sé.
Recuerdo que estudiaba la primaria en el Instituto Valladolid, un colegio “marista” exclusivo para varones, o al menos el primer año fue así. Para segundo año se empezaron a aceptar mujeres.
Cuando estaba en primer año conocí a mis vecinos, tres hermanos de apellidos Hernández Knap (sé que no debería mencionar sus nombres, pero estoy seguro de que no se acuerdan de mí, y si lo hacen dudo que les importe ser mencionados en un espacio que casi nadie lee). Javier, Beto y Elsa: con Javier me llevé muy poco y a Elsa fue a la primera que conocí, es 1 ó 2 años mayor que yo, pero, Beto fue mi mejor amigo por mucho tiempo, era como su hermano menor, me llevaba a todos lados y me cuidaba de todo y de todos. Algo que hay que reconocerle es que no importaba que tuviera que hacer para sacarme una sonrisa del rostro, lo hacía. Años después se fue a un seminario, quería ser padre aunque nunca entendí de donde, era un caos total. En el seminario aprendió a tocar guitarra y afinó su voz, después intentó lanzarse de artista, pero no supe qué fin haya tenido.
Recuerdo que tenían un terreno junto a su casa en donde jugábamos fútbol todas las tardes, o todo el día en vacaciones y fines de semana. Esos son los recuerdos que tengo más presentes de mi infancia. Imagino que, mi cerebro bloquea momentos tristes, y sólo se queda con los alegres.
En segundo año, conocí a dos de mis mejores amigos de la infancia y gran parte de mi adolescencia: Jaime, quien dos años después se iría a vivir a Celaya, Guanajuato, y Carlos, “el Maza”. Éste cabrón llegó un día a mi casa sin avisar (éramos compañeros en la escuela) y, creo que nunca olvidaré sus palabras: “… ¿qué onda?, me voy a quedar aquí el fin de semana”. Después de eso, todo es confuso para mí, lo que sí puedo decir es que se volvió mi mejor amigo.
Mi primo Roberto, también apareció por esas fechas, pero como ese cabrón “se cose aparte”, pienso dedicar un post sólo para él.
En tercer año, me uní a la banda de guerra de la escuela. Era corneta. Creo que aún conservo una boquilla.
En cuarto de primaria Jaime se fue a Celaya. Le organicé una fiesta de despedida en la “Quinta Erika”, un terreno de mis tíos. Creo que todo el salón se invitó, o lo invitó mi mamá no estoy seguro, pero éramos muchos escuincles jugando fútbol como si fuera el último día de nuestras vidas. Estoy seguro de que se fue con un recuerdo agradable de Morelia.
Quinto año pasó…lo único que recuerdo de él es a mi maestro Félix. Un viejito canoso, cabrón y regañón. Supongo que algo tuvo que haber pasado pero, da igual.
En sexto de primaria tuve como maestro a un señor pelón de nombre Santiago algo, él se hacía llamar SAVA, supongo que son sus iníciales y que en ese momento tenía sentido para mi, o para él, hoy día no lo tiene, y no entiendo porqué lo hacía pero en fin. Era una persona a la que según él le gustaba mucho enseñar y él creía que había nacido para ser maestro; yo no lo creo así, yo creo que era lo único que podía hacer (sé que suena muy feo, pero en verdad fue una persona que nunca me agradó). Era muy exigente en sus clases y a la hora de revisar tareas y ese tipo de cosas. Nunca tuve problema con eso ni en la escuela en general, es sólo que él pensaba que si él no podía hacer algo, nadie más podía hacerlo, ¿porqué?, por el simple hecho de que él no pudiera hacerlo.
En fin, sexto de primaria, el último año, 12 de edad, mi primera novia: Marcela. Era una niña rubia, bonita (sin ser la niña más hermosa del mundo), súper linda, agradable, nos llevábamos muy bien, y fue mi novia durante 3 años. Éramos unos niños, ¿qué íbamos a saber de nada? Recuerdo que solíamos estar horas al teléfono sin tener nada que decir, supongo que lo bonito en ese momento era el hecho de saber que tu novia está al otro lado de la línea ó, simplemente saber que estaba ahí, para ti y, tú para ella. Pero como todo en la vida, se acabó; un día, tres años después me dijo que quería terminar, yo dije que estaba bien, no dije nada, no hice nada, sólo terminamos. Creo que ambos estábamos cansados, hartos, o no sé. Después de eso no volví a saber de ella.
Antes de salir de la primaria, mi mamá conoció a un señor, Lorenzo de la Canal. Parecía que era TODO lo que ella buscaba y lo que yo esperaba.
Tras la muerte de mi abuelo…no tengo muchos recuerdos de lo que fue de mi vida o de lo que pasaba a mi alrededor. 6 años después, mi mamá se casó.

domingo, 24 de mayo de 2009

6 años

¡Hey! tengo esto muy abandonado, entre la escuela, la peda, mujeres y familia, no he tenido tiempo para escribir absolutamente nada, pero, en éstas vacaciones trataré de terminar con la historia de mi vida para poder empezar a escribir sobre vivencias y experiencias a lo largo de mi corta existencia.
Pues, como ya lo he mencionado, llegué a vivir a Morelia cuando tenía menos de un año de edad. Viví con mis abuelos y mi madre en una casa, propiedad de mi tío (jefe de mi mamá). Recuerdo que era una casa bastante amplia, bonita, yo más bien diría “coqueta”. Me gustaba mucho, yo era feliz.
Para mí, mi abuelo fue como un padre; un padre que por azares del destino sólo me duró 6 años. Murió días antes del cumpleaños de mamá (14 de marzo) de un infarto. Él era una persona muy alegre, le gustaba mucho hacerle bromas a la gente, especialmente a mi abuela y mis tías.
Hasta hace poco supe, que tenía 78 años cuando murió. Me sorprendió saberlo porque era una persona muy activa, jugaba tennis los fines de semana, trabajaba todo el día y aún así tenía energía para llegar a jugar con su nieto, quien para él era su hijo.
Viví muy feliz durante 6 años, era un niño, y no recuerdo más de la mitad de las cosas que ocurrieron durante ese tiempo, pero sé que era feliz,
Mi abuelo murió cuando yo iba a cumplir 6 años. Yo no tenía idea de que era “morir”, y cuando llegué al funeral, pude observar como la gente me veía con tristeza o compasión, otras personas llegaban y me abrazaban o abrazaban a mis tías y a mi abuela diciéndoles “…que terrible pérdida…” o algo semejante. Yo no entendía que era lo que habían perdido. Al fin, después de tantos abrazos pude llegar a donde estaba mi abuela, quien me abrazó con fuerza y me dijo lo mucho que me quería mientras trataba de contener su llanto. Yo vi a mi abuelo, acostado en una caja grande con un cristal cubriéndolo. Realmente no entendía que estaba pasando y pregunté cuando se levantaría mi abuelo de esa caja…todo lo que conseguí por respuesta fue un abrazo y que me llevaran a casa de una de mis tías. Y esperé, y esperé, y no pude obtener una respuesta por parte de nadie.
Tiempo después, comprendí que ese hombre, recostado en una caja de madera con un cristal cubriéndolo, no volvería a jugar conmigo, ni volvería a cargarme en hombros, ni me llevaría a la escuela o me ayudaría con la tarea…se había ido para siempre.

jueves, 12 de marzo de 2009

Primero lo primero.


Mi madre trabajaba en un banco de la ciudad de México, vivía con sus padres y 3 hermanas (cabe mencionar que mi madre tiene 5 hermanas, puras mujeres, ni un solo varón). En una ocasión, se le ocurrió irse de vacaciones con sus amigas a Ixtapa, Zihuatanejo (una ciudad muy bonita, playa, sol, mujeres, MUJERES, etc.) y, ahí fue donde conoció a mi padre. Él tocaba en el bar de un hotel, pero en realidad ese era su hobby, él era reportero y trabajaba para un periódico local.
En fin, se conocen, se gustan, se enamoran, una cosa lleva a la otra, y de repente ya estaban casados (no tengo idea de cuánto tiempo duraron de novios ni mucho menos, y para ser sincero, no es algo que me quite el sueño). Una vez casados, se establecieron en Zihuatanejo, mi padre no quería que mi madre trabajara, pero a ella no le importó y fue a pedir trabajo a un hotel con la idea de pedir un sueldo exageradamente alto para que no le dieran el trabajo, pero las cosas le salieron al revés, le dieron el trabajo y le pagaron un poco más de lo que ella había pedido.
Por asares del destino, ella se embaraza, era yo. A los 4 meses de embarazo, mi padre tiene que salir de la ciudad para cubrir una noticia. Cuando venía de regreso, la persona que iba conduciendo soltó el volante por un par de segundos…una camioneta que iba en sentido contrario se impacta de frente a ellos…el conductor muere al instante...mi padre aún está vivo pero con muchas lesiones…es llevado al hospital de un pueblo cercano, y muere.
Un par de semanas después, mi madre se muda con sus padres y, se encuentra a una de sus hermanas que estaba de visita en la ciudad (ella se había casado años antes de que mi madre se fuera a vivir a otro lado) con su esposo, quien le ofreció un trabajo a mi madre en la ciudad de Morelia. Mi madre acepta, y tres mese después de que yo naciera, nos venimos a vivir para acá (mi madre, mis abuelos y yo).
Y así fue como vine a parar a ésta mi ciudad, realmente no la cambiaría por otra, a menos claro, que fuera Ibiza.

sábado, 31 de enero de 2009

El Halio

Hola gente...la verdad, no estoy seguro de porque abrí este blog. No soy muy bueno escribiendo, pero me agrada mucho la idea de escribir cosas personales para que la gente las pueda leer y burlarse de ellas.

Bueno, pues yo soy el Halio. Tengo 21 años y vivo en Morelia, Michoachán, México. Soy hijo único y he vivido aquí desde hace mucho mucho tiempo.

Soy aries, soltero hasta el momento, me gusta la música electrónica en general, el metal progresivo, el rock clásico y de vez en cuando una que otra canción popera de moda.

Me gusta salir con mis amigos a beber. Amo el whisky, pero en realidad tomo lo que sea mientras no sea Bacardi o tequila (...me pongo muy mal...).

También me gusta jugar poker, aunque cualquier juego en donde se pueda apostar billete es atractivo para mí.

Mi vida es básicamente lo mismo cada fin de semana, llego de la escuela, me arreglo y me salgo con mis amigos a tomar. Morelia es una ciudad relativamente pequeña, pero siempre, SIEMPRE hay donde beber con poco o mucho dinero; supongo que por eso me gusta tanto vivir aquí.

Bueno, hasta aquí termino este post. Trataré de publicar cada semana algo sobre mi vida, mis amigos, familia, mujeres, escuela, etc. Puede que en ocasiones les resulte tonto, patético o aburrido, pero es mi vida y confío en que habrá alguien a quien pueda llamarle la atención.

Gracias. Saludos.

Atte: El Halio.